La clave del éxito en los equipos de trabajo

¿están los mejores equipos formados por personas con los mismos intereses o cuyos miembros están motivados por las mismas recompensas? ¿Tienen niveles educativos similares o están formados por las personas más preparadas? ¿Equipos con rasgos de personalidad similar son más eficientes que grupos con personalidades discordantes?

Autor: Daniel
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  • 25 abril, 2016

Mucho se ha investigado. Numerosos estudios versan sobre cuales son las claves del éxito en los equipos de trabajo:

¿están los mejores equipos formados por personas con los mismos intereses o cuyos miembros están motivados por las mismas recompensas? ¿Tienen niveles educativos similares o están formados por las personas más preparadas? ¿Equipos con rasgos de personalidad similar son más eficientes que grupos con personalidades discordantes?

Google, compañía de referencia en la implantación e investigación en la gestión de personas, decidió invertir en conocer las claves de los equipos exitosos. Durante más de 4 años, un equipo de psicólogos, estadísticos, sociólogos e ingenieros de la compañía participaron en el programa Project Aristotle para determinar cuales eran los factores comunes en los equipos de trabajo eficaces.

Sus conclusiones sorprenden y corroboran lo que la reciente investigación de ciencias del comportamiento apunta. La seguridad psicológica se postula como el factor determinante, entendida como el ambiente o clima de equipo caracterizado por la confianza interpersonal y el respeto mutuo (participación + empatía).

Lo que diferencia a un grupo con buenos resultados de otro ineficiente es la forma en que cada uno de los miembros trataba a sus compañeros. El establecimiento de normas informales que propicien la participación de todos los miembros, la oportunidad de hablar y dar su opinión en la misma proporción. En equipos dónde una sola persona o pequeño grupo acaparaba toda la conversación, la inteligencia colectiva disminuía. Así como, la capacidad de sus miembros para intuir cómo se sentían los demás, demostrando una mayor sensibilidad hacia sus compañeros –empatía -, obtenían mejores resultados en los proyectos asignados.

Autores como Baer y Frese (2001), Martins y Terblanche (2003) o Nystrom (1990) ya apuntaban, lo que la investigación de Google nos recuerda: las compañías y líderes deben optimizar todos sus recursos, sin olvidar el bienestar psicológico de sus empleados. El trabajador que se sienta capaz de mostrarse como es, sin miedo a consecuencias negativas para su imagen, estatus o carrera, en un clima de seguridad y confianza en las relaciones interpersonales, mejorará la consecución de objetivos corporativos, la orientación al cliente, el desempeño y la innovación para proponer nuevas ideas.

La inteligencia colectiva crece en equipos y entornos participativos y de respeto mutuo.