Cómo organizar un almacén

Disponer de un almacén es imprescindible para todas aquellas empresas que necesitan guardar una gran cantidad de inventario. En la actualidad, podemos encontrar una gran variedad de naves en venta en Castellón, pero no todas cuentan con espacio suficiente ni con la distribución adecuada para…

Autor: Daniel
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  • 14 septiembre, 2017

Disponer de un almacén es imprescindible para todas aquellas empresas que necesitan guardar una gran cantidad de inventario. En la actualidad, podemos encontrar una gran variedad de naves en venta en Castellón, pero no todas cuentan con espacio suficiente ni con la distribución adecuada para todo tipo de actividades. Por eso, es muy importante tener en cuenta este punto antes de elegir nuestras instalaciones. Y es que el orden es clave para poder encontrar con facilidad todos los productos cuando los necesitemos y que la empresa funcione de una manera óptima. De esta forma, podremos llevar un mejor registro de nuestras pertenencias, saber qué material vamos necesitando y valorar el grado de productividad del equipo en general.

Así pues, no solamente es fundamental contar con una nave adecuada para llevar a cabo nuestra actividad y tener todos nuestros productos almacenados, sino que también es muy importante saber cómo organizarla para aprovechar cada rincón al máximo. A continuación te damos algunos consejos que estamos seguros de que te resultarán muy útiles.

Cantidad y rotación de productos

1. Lo primero que debemos tener en cuenta es la cantidad de productos que vamos a almacenar. El tamaño, el volumen y el peso determinarán el espacio que necesitaremos. Si vas a requerir mucho espacio, puede que tengas que contar con un Sistema de Gestión de Almacén (SGA). Una herramienta muy útil para reorganizar el almacén y optimizar las operaciones, ya que va guiando a los trabajadores en las distintas labores que deben llevar a cabo.

2. La rotación y venta de cada producto determinará la localización de los mismos. Por ejemplo, aquellos productos que se vendan más deberán ser colocados en lugares de fácil acceso. Si es necesario, cambia las estanterías del almacén para que se ajusten perfectamente al sistema de trabajo de la empresa. Ten por seguro que una mejora de este tipo conseguirá aumentar la productividad de tu equipo de manera considerable.

3. Si tenemos demasiados productos del mismo tipo y no se están vendiendo al ritmo que deberían, puede ser una buena estrategia poner en marcha una promoción con descuento para librarnos del stock y disponer de más espacio para otros productos que se vendan mejor.

Zonificación y operativas a desplegar

Cada empresa deberá implementar las medidas que considere adecuadas para mejorar su productividad. En este sentido, se debe prestar mucha atención a los protocolos de preparación y a la distribución de las diferentes zonas, de manera que el trabajador pueda aprovechar el tiempo al máximo y ser más eficiente. Además, es importante que se estudien con detenimiento las distintas operativas a desplegar, de manera que disminuyan los gastos de preparación.

Puedes dividir el almacén en categorías, ya sea por tipo, por tamaño o por la frecuencia con que usamos los productos. Por ejemplo, aquellos productos más voluminosos deben colocarse en la parte baja o en estanterías robustas que sean capaces de soportar la carga y a las que pueda accederse de manera sencilla con una carretilla. En el caso de los productos que usamos con más frecuencia, también deberán ser fácilmente accesibles para que no tengamos que estar moviendo otros que usemos menos. Para saber dónde está cada cosa, podemos colocar carteles o etiquetas. De esta forma, sabremos lo que contiene cada caja y podremos localizarlo con facilidad.

Orden, limpieza y seguridad

Aunque pueda parecer muy evidente, la limpieza y el orden son puntos clave para garantizar el buen funcionamiento de un almacén. Para ello, es necesario establecer ciertas normas que ayuden a cumplir con ello. De lo contrario, esto perjudicará a la productividad de la empresa.

También es fundamental que exista seguridad y ergonomía en las instalaciones, especialmente en aquellos almacenes en los que se guarda una gran cantidad de mercancía con mucho peso y/o valor. Por supuesto, debemos establecer las medidas que sean necesarias para aumentar el grado de seguridad de los trabajadores, pero también el de los productos, sobre todo, si son atractivos para los ladrones. En este caso, es recomendable instalar cámaras y tecnologías que aporten un plus de seguridad.