Cómo adaptar tu casa al teletrabajo

Muchos de nosotros nos encontramos trabajando de forma remota desde nuestra casa durante estos días y, en muchas ocasiones, no suele ser nuestro lugar habitual de trabajo. Adaptarnos a esta situación durante nuestro horario laboral puede ser todo un reto si nunca antes habíamos desempeñado nuestro trabajo así, en cualquier…

Autor: avanza
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  • 15 abril, 2020

Muchos de nosotros nos encontramos trabajando de forma remota desde nuestra casa durante estos días y, en muchas ocasiones, no suele ser nuestro lugar habitual de trabajo. Adaptarnos a esta situación durante nuestro horario laboral puede ser todo un reto si nunca antes habíamos desempeñado nuestro trabajo así, en cualquier caso, te ofrecemos una serie de consejos para que adaptes tu casa a esta circunstancia para que aproveches el tiempo al máximo y puedas separar el trabajo del ocio.

En primer lugar, es importante que establezcas un lugar determinado que a los efectos sea tu “oficina”. Puede que esto te resulte más complicado, pero, en la medida de lo posible, lo ideal es que elijas una ubicación fija de tu casa para trabajar y solo lo hagas ahí. El objetivo de esto es que puedas separar de una forma más sencilla tu tiempo de ocio y tu tiempo de trabajo, ya que vas a estar siempre en la misma casa.

Lo más recomendable es que tu espacio esté en una habitación separada para que podamos dejarla cerrada una vez ha terminado nuestra jornada laboral. Está claro que cada casa y cada situación es diferente pero, en el caso de que no dispongamos de esta habitación es preferible que evitemos el dormitorio y nos vayamos a otra ubicación. A la hora de decidirla, deberemos optar por una que esté algo más apartada y que no sea una zona de paso para el resto de la familia, así favoreceremos la concentración. Y, en el caso de que únicamente tengamos disponible nuestro dormitorio, es importante que no trabajemos tumbados en la cama sino que lo hagamos en un escritorio, eso nos ayudará a trabajar mejor y a conciliar el sueño por las noches con mayor facilidad.

En cuanto al mobiliario, lo imprescindible será:

  • Una mesa o escritorio: Debe contar con una altura de unos 70 centímetros más o menos para que puedas estirar las piernas y modificar tu postura durante la jornada laboral.
  • Una silla cómoda: una de oficina sería perfecto, pero si no cuentas con una es recomendable que elijas una silla con un buen respaldo y con reposabrazos. Ello te ayudará a mantener una postura correcta durante tantas horas y evitar lesiones.  
  • Luz: Lo ideal es que cuentes con iluminación natural, preferiblemente que entre por la parte izquierda del escritorio, pero si esto no es posible opta por el uso de lámparas de sobremesa. Es recomendable que elijas las LED: ahorran energía y no se calientan. También es importante que evites los contrastes de luz, ya que causan fatiga ocular.

Si estás pensando en acondicionar un espacio y tienes margen para la decoración presta atención a estas recomendaciones.

En cuanto al color, te aconsejamos que utilices tonos grises o beiges, le darán un aspecto más de oficina y te ayudarán a concentrarte. Si puedes elegir ubicar tu espacio cerca de una ventana te vendrá bien tanto por la obtención de luz natural, como hemos comentado antes, como por tener algo más de visión que te vendrá bien para descansar la vista.

Por último, y aunque no tenga tanto que ver con la casa, es recomendable que te marques unos horarios y rutina así como que te vistas para trabajar, si te ves siempre en pijama también te costará discernir entre tiempo libre y laboral.