Cómo acertar en la compra de una nave industrial

No cabe duda de que la compra de una nave industrial supone una importante inversión para cualquier empresa. Y no sólo por el gasto que conlleva, sino también porque hay muchos factores que deben tenerse en cuenta y que pueden influir en el buen funcionamiento de la actividad, sin importar si se trata de una empresa nueva o antigua, de un traslado o de una ampliación de las instalaciones.

Autor: Daniel
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  • 12 julio, 2017

No cabe duda de que la compra de una nave industrial supone una importante inversión para cualquier empresa. Y no sólo por el gasto que conlleva, sino también porque hay muchos factores que deben tenerse en cuenta y que pueden influir en el buen funcionamiento de la actividad, sin importar si se trata de una empresa nueva o antigua, de un traslado o de una ampliación de las instalaciones.

La cuestión es que no existen unas características que puedan aplicarse por igual a todas las empresas, ya que lo que es perfecto para una puede ser la ruina para otra, pues cada una presenta sus propias particularidades y necesidades. No obstante, sí que hay algunos consejos que podemos darte al respecto sobre los factores que debes tener en cuenta a la hora de comprar naves en venta en Alicante o en cualquier otra ciudad de España.

1. ¿Qué uso vas a darle a la nave?

Debemos valorar si la nave va a ser utilizada con fines industriales o comerciales. Aunque el uso comercial es menos habitual, hay casos en los que suele hacerse, como es el caso de los outlets o los showrooms. En función de ello, determinaremos si nuestro negocio encaja en la zona. De lo contrario, podremos sufrir problemas como la falta de servicios y comunicaciones, estar alejado de nuestro público objetivo o estar contraviniendo la normativa urbanística vigente.

2. ¿Qué tamaño tiene?

Los metros útiles de superficie de la nave es uno de los factores más importantes también para saber si podremos instalar todo lo necesario para desarrollar la actividad. No obstante, no sólo debe tenerse en cuenta la superficie, sino también la altura, la anchura y la distribución, así como las puertas de acceso y ventanas que posee.

3. ¿Dónde se encuentra ubicada?

La ubicación de una nave industrial es básica, tanto por las infraestructuras como por las comunicaciones y servicios de los que disfrutaremos en la zona. Pero también por la facilidad de acceso y la distancia a la que se encuentra situada, ya que esto puede suponer un gran problema para encontrar mano de obra cualificada para la actividad. Si esto ocurre, lo más probable es que tengamos que invertir más dinero en sueldos y transporte para atraerla.

4. ¿Está acondicionada para el inicio de la actividad?

Si queremos iniciar nuestra actividad lo antes posible, es aconsejable que hagas una lista de los elementos básicos que necesitas y aquellos que serían muy apreciados pero no imprescindibles. Es fundamental que la nave cuente con los suministros básicos y la potencia eléctrica necesaria o, al menos, que pueda ser contratada. Normalmente las naves destinadas a almacenamiento no necesitan de certificado energético, pero hay otras que sí, por lo que es conveniente que cuente con él antes de la compra para evitar que el inicio de la actividad se demore demasiado. Y recuerda que cuanto más elevado sea el código de eficiencia, mejor que mejor, ya que el consumo de suministros será menor.

También es importante revisar muy bien el estado de todas las instalaciones y de los elementos arquitectónicos, ya que de ellos dependerá en gran medida el buen funcionamiento de la empresa. En este sentido, uno de los puntos más importantes que deben revisarse es el tejado, ya que arreglarlo no es nada sencillo ni barato.

5. ¿Es posible desarrollar la actividad en la nave?

Por lo general, solemos tener en cuenta la normativa que regula nuestra actividad, pero muchas veces olvidamos que también debemos cumplir con la legislación municipal y urbanística que afecta a la nave. Para asegurarnos de que podremos realizar la actividad sin problemas, es conveniente pedir un Certificado de Aprovechamiento Urbanístico, ya que hay algunos polígonos en los que no es posible desarrollar ciertas actividades.

Revisa también si la nave está sujeta a alguna normativa especial que no permite realizar cambios o ampliaciones, y averigua si hay algún proyecto futuro para la zona que pueda poner en riesgo la ubicación de la nave o el buen funcionamiento de la actividad.