5 claves para organizar una mudanza con niños

En la actualidad, hay muchos pisos en venta en Alicante entre los que puedes elegir si estás pensando en mudarte. Cambiar de casa puede ser una experiencia muy emocionante y llena de nuevas ilusiones y proyectos, pero también puede convertirse en un infierno si no lo organizamos todo…

Autor: Daniel
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  • 10 octubre, 2017

En la actualidad, hay muchos pisos en venta en Alicante entre los que puedes elegir si estás pensando en mudarte. Cambiar de casa puede ser una experiencia muy emocionante y llena de nuevas ilusiones y proyectos, pero también puede convertirse en un infierno si no lo organizamos todo muy bien, especialmente si tenemos niños. Es algo que no siempre tenemos tan en cuenta cuando estamos mirando viviendas, pero una vez que hemos encontrado la casa de nuestros sueños, llega la hora de ponerse manos a la obra para comenzar el traslado.

Una mudanza no es un cambio cualquiera en la vida de una familia y es normal que surjan discusiones y situaciones estresantes que pueden afectar negativamente a los más pequeños, que muchas veces no entienden muy bien este tipo de cuestiones. Si tus hijos tienen menos de 3 años, no tienes de qué preocuparte, ya que se adaptarán fácilmente y apenas percibirán el cambio. Cuando ya son más mayores, los pequeños son más conscientes de que tendrán que dejar atrás su casa, su colegio y sus amigos, lo que puede provocarles problemas de sueño, de apetito, de humor, etc.

Por eso, si queremos evitar consecuencias negativas y que la mudanza no suponga un trauma para ellos, debemos organizar la mudanza de tal manera que la transición para ellos y para toda la familia sea sencilla.

Consejos para sobrevivir a una mudanza con niños

1. Es positivo que el niño se vaya familiarizando con el nuevo barrio y con la nueva casa antes de la mudanza. Por eso, podemos llevarlo para enseñársela y decirle en qué habitación irá cada cosa. Así como dar un paseo por el barrio y mostrarle cosas que les gusten para que vean un aliciente, como parques y zonas verdes, pistas deportivas, naturaleza, etc. Si no es posible, puedes enseñárselo por Internet. Además, podemos leerle un cuento o ponerle películas sobre mudanzas para que lo vea como algo bueno y divertido. Y, por supuesto, intenta explicarle con total claridad y sinceridad las razones del cambio para que no sienta que se trata de algo arbitrario.

2. Dale tiempo para que pueda despedirse de las cosas importantes que deja atrás, como sus compañeros, profesores y vecinos. De esta forma, le resultará más fácil asimilar el cambio. Por supuesto, no es el momento de realizar otros cambios en su vida, como quitarle los pañales o empezar el colegio, ya que demasiados cambios pueden terminar por estresarlo en exceso. Lo que sí puedes hacer es buscar información sobre su nuevo colegio y explicárselo todo y, si es posible, visitarlo para que la adaptación sea más sencilla.

3. Deja que los niños participen en la mudanza, metiendo sus cosas en las cajas, etiquetándolas y organizándolas. Intenta no deshacerte de las cosas que para ellos sean importantes y que la decoración del dormitorio, al menos al principio, sea la misma, para que pueda disfrutar de todos sus objetos preferidos y el cambio sea menos traumático. Intenta que todo aquello que aprecien mucho esté localizable para que sepan donde están, ya que los primeros días son los más importantes y es cuando todo suele ser un caos. Además, es bueno que una vez que estéis en la nueva casa, se lleven las mismas rutinas que antes para que el cambio no resulte tan brusco.

4. Lo ideal es que la mudanza se realice durante algún periodo de vacaciones escolares. Si quiere ayudar, implícalo, pero si no quiere o es muy pequeño, lo más recomendable es que pase varios días en casa de algún familiar o de un amigo de confianza para que no esté inmerso en el estrés que supone llevar a cabo una mudanza.

5. Siempre es importante mantener la calma, incluso cuando las cosas se ponen muy negras, ya que estresarse o discutir no beneficiará en nada al estado de ánimo de los niños. Si logramos mantener una actitud positiva y alegre, lo niños lo verán y se lo tomarán todo de otra forma.